El exsenador del MAS, Leonardo Loza, juega al misterio con el paradero del expresidente Evo Morales, al evitar brindar información concreta sobre su ubicación en medio de una ola de rumores difundidos en redes sociales sobre una supuesta salida del país, mientras el Gobierno nacional aún no se pronuncia al respecto.
Loza reemplazó a Morales en su programa dominical transmitido por la plataforma digital de Radio Kawsachun Coca, medio que actúa como vocero habitual del exmandatario, quien desde hace una semana dejó de aparecer públicamente tras informar que atravesaba un cuadro de dengue.
Durante su intervención, Loza restó importancia a los comentarios que circulan en redes sociales y afirmó que le causan risa, aunque reconoció que el interés por el paradero de Morales responde a su vigencia en la política nacional.
Sin embargo, lejos de despejar las dudas, optó por profundizar el misterio al señalar que “particularmente mi persona tiene una linda información de nuestro hermano Evo que nos han pasado decirles que el hermano Evo está muy bien de salud”.
Indicó que Morales se encuentra en proceso de recuperación y llamó a la calma a sus seguidores, quienes —según afirmó— consultan con frecuencia por su situación. “Ni el dengue lo va a detener, pero necesita los cuidados pertinentes para que, cuando vuelva, continúe siendo el centro de atención y de las ideas”, manifestó.
No obstante, Loza reiteró que Morales sigue siendo objeto de una supuesta persecución política y volvió a agradecer a “militares patriotas” por haberlos alertado sobre un presunto operativo destinado a detenerlo en su finca de Lauca Ñ, en el Trópico de Cochabamba.
De acuerdo con dirigentes afines, en ese lugar existirían al menos seis anillos de seguridad en constante vigilia para evitar su aprehensión.
El exsenador insistió en que detrás del denominado “plan JEMA”, sigla que atribuyó al nombre de Juan Evo Morales Ayma, estarían intereses del “imperio”, bajo órdenes directas del presidente estadounidense Donald Trump, a quien acusó de intervenir en democracias bajo el argumento de la lucha contra el narcotráfico, en una comparación con lo ocurrido en Venezuela.
Fuente: Erbol
